La abogada Sondra Macollins, que representa a quien fuera el cerebro de DMG, explicó el alcance de una queja disciplinaria presentada contra De la Espriella en la Comisión Seccional de Disciplina Judicial.

Ella dice que la denuncia es por violación grave a los deberes profesionales de lealtad, diligencia, ética y confianza.

Específicamente afirma la denuncia disciplinaria que Abelardo de la Espriella se quedó con 5.000 millones de pesos que David Murcia Guzmán le había entregado en efectivo como honorarios y que no los devolvió a pesar de haber abandonado su defensa.
Asegura que De la Espriella fue negligente en su defensa porque no dejó constancias de irregularidades en la captura de Murcia Guzmán. En la audiencia de legalización de la captura no denunció que Murcia Guzmán había sido aprehendido en Panamá y no en Cartagena como lo afirmaban las autoridades y que la fecha de la detención fue alterada.

También asegura la queja disciplinaria que Abelardo de la Espriella tenía conflictos de interés en el momento en que representaba al hombre de DMG porque, según Murcia, venía acercándose al entonces presidente Álvaro Uribe quien nombró a su padre, Abelardo de la Espriella Juris, como notario público.

La queja disciplinaria ya fue presentada en la Comisión Seccional de Disciplina Judicial de Bogotá y por reparto le correspondió al magistrado Martín Leonardo Suárez Varón.

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