Lo que sería un espectáculo taurino, terminó en tragedia.

En la tarde del lunes 6 de enero, minutos antes de salir al ruedo, Ricardo Santana (izq,) hablaba animadamente con su amigo Émerson Pineda (fumador) y le decía que más fácil lo iba a matar el cigarrillo que un toro, sin saber que más tarde un astado lo iba a herir de gravedad a él.

Mientras el banderillero caleño Ricardo Santana lidia con la muerte en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Santa Sofía, de Manizales, su esposa Shirley Velásquez, como buena cristiana, se aferra a la oración como su único y seguro escudo protector, por eso se le ve fuerte, aunque en algunos momentos se derrumba.

El más reciente reporte médico asegura que el paciente continúa crítico y se le han realizado lavados abdominales para realizar el cierre quirúrgico, tras una peritonitis infecciosa detectada, lo que agrava su estado de salud y hace que el pronóstico continúe reservado.

Aún así ella sabe muy bien que su ‘negro’, como le dice cariñosamente, va a salir de esta. Él posee un cuerpo fuerte y atlético, fruto de la disciplinada vida deportiva que lleva, en la que no tienen cabida el consumo de licor, el cigarrillo, ni las acostadas tardes.

Fuente/La Patria Manizales

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