Lo más curioso de la disculpa de este conductor de servicio público fue al momento de afirmar que «se dejó llevar por la tentación del diablo» y por eso se embolsilló el celular.
«Cogí en un momento lo que no era mío, me dejé llevar por un impulso. Yo sé que cometí un error y pido mil disculpas a todos los compañeros del gremio, a la sociedad, fue una cosa que no tuve que haber hecho. Me dejé llevar por el impulso, me dejé llevar por la tentación del diablo», dijo el taxista en un video difundido en redes sociales.
En su relato, también contó que habló directamente con la señora, le ofreció excusas por lo sucedido para que bajara el video de las redes sociales, pues estaba arrepentido de lo sucedido.
Sin embargo, él no fue el que le devolvió directamente el celular a la víctima, a la trabajadora del montallantas, sino un compañero «que le hizo el favor» de ir hasta el local en Puente Aranda.
«Fue un impulso que de pronto cualquier persona en cualquier momento lo hace sin pensar ni nada. Yo no soy persona de merecer eso, no tengo problemas con la justicia ni antecedentes. Las empresas en las que he trabajado nunca he tenido una queja por eso. De la empresa me llamaron y dijeron que tan raro, que yo hiciera una cosa de estas», concluyó el taxistas.
