Expolicía acribillado dentro de su camioneta, era investigado por narcotráfico y actos sexuales, allí también una bala perdida impacto en una mujer conocida como ‘Escobita’ que también perdió la vida.
Uno de los muertos en el brutal atentado frente a la Universidad de Antioquia era John Jairo Mazo Paniagua, un expolicía de 44 años, que según confirmó El Colombiano, estaba siendo investigado por varios procesos judiciales, entre ellos por delitos sexuales y narcotráfico.
El crimen ocurrió al mediodía del martes 6 de mayo, cuando Mazo quien iba en una camioneta por la calle 67 con carrera 55, allí fue interceptado por sicarios en motocicleta.
El parrillero se bajó sin titubeos y descargó seis tiros directos a la cabeza del exuniformado, acabando con su vida en segundos.
Pero el horror no terminó ahí. Una humilde operaria de aseo de 48 años, identificada como Flor María Mosquera Gamboa, conocida cariñosamente como ‘Escobita’, fue alcanzada por una bala perdida mientras barría la calle. El proyectil le impactó el pecho y uno de sus pulmones. Murió minutos después en el hospital San Vicente Fundación.
Otro hombre, de 50 años, también resultó herido, pero su condición no fue grave.
Mazo Paniagua, quien perteneció a la SIJÍN, se retiró de la Policía en 2006. Desde entonces, su nombre apareció en al menos cinco anotaciones judiciales: por porte ilegal de armas, receptación y uso de vehículos robados. En 2007 fue sorprendido con un arma sin salvoconducto en el barrio Enciso, y en 2009 y 2015 fue detenido por movilizarse en motos y carros hurtados.
La ciudad de Medellín nuevamente tiembla por los fantasmas del pasado y la violencia que parece no dar tregua.
