La comida callejera es una tradición popular en Bogotá, donde miles de personas disfrutan a diario de arepas, empanadas, salchipapas y demás delicias rápidas. Sin embargo, su consumo podría estar exponiendo a los ciudadanos a graves riesgos sanitarios.
En un vídeo que circuló en redes sociales muestra a un hombre en el barrio del Tunal, en la localidad de Tunjuelito, lavando chorizos con agua de lluvia directamente en plena vía pública.
El video, captado la noche del 10 de julio, encendió las alarmas sobre la salubridad en la venta de comida callejera.
Expertos en salud pública advierten que detrás de los sabores callejeros se esconden amenazas invisibles. Un estudio del Laboratorio Departamental de Antioquia reveló que un alto porcentaje de estos alimentos está contaminado: 61% con coliformes fecales, 40% con estafilococos, 38% con salmonella y hasta 15% con Listeria monocytogenes, bacterias capaces de causar enfermedades graves como meningitis, fiebre entérica y daños renales.
Frente a este panorama, las autoridades sanitarias insisten en la necesidad de aplicar mayores controles y capacitaciones a los vendedores ambulantes. Asimismo, hacen un llamado a la ciudadanía para consumir con precaución y exigir estándares mínimos de higiene.
