El hallazgo del cuerpo de una niña de tres años en una zona rural de Dibulla provocó la furia colectiva, que terminó, presuntamente, en un caso de justicia por mano propia.
En Dibulla, en el departamento de La Guajira, se vive una profunda consternación tras el hallazgo del cadáver de una niña de tres años, identificada como Shelsy Michel Navarro Ojeda, que había sido reportada como desaparecida la tarde del miércoles 10 de diciembre de 2025.
El cadáver de la menor fue encontrado en las inmediaciones de su vivienda, lo que generó una intensa movilización comunitaria y el despliegue de las autoridades locales.
La indignación en la comunidad escaló cuando, en la tarde de hoy jueves 11 de diciembre, se conoció que el presunto responsable del homicidio, un menor de aproximadamente de 17 años, habría sido identificado y posteriormente decapitado por un grupo de habitantes de la zona rural del corregimiento de Mingueo.
Según informaron medios regionales, el hombre fue atacado y torturado en un acto de justicia por mano propia, antes de que las autoridades pudieran efectuar una captura formal. Su cadáver fue hallado abandonado, desnudo y con un mensaje escrito en su abdomen, mientras que la cabeza de la víctima se encontró a pocos metros, en lo alto del tronco de un árbol.
Respecto a la situación, el gobernador de La Guajira, Jairo Aguilar, expresó su preocupación por la gravedad de los hechos, recogida por impactonews.co: “Nada justifica un hecho tan atroz, que hiere a una familia y sacude a todo nuestro departamento”.
Aguilar solicitó a los organismos competentes actuar con celeridad y rigor para esclarecer las circunstancias del homicidio y garantizar que los responsables sean llevados ante la justicia. En su declaración, reiteró el compromiso institucional con los derechos de los menores: “La vida de nuestros niños es sagrada y debe ser protegida sin excepciones. Acompañamos a su familia en este momento de inmenso dolor y reiteramos nuestro compromiso indeclinable con la defensa de la niñez guajira”.
