En una acción conjunta que consolida la agenda ambiental de la ciudad, la Alcaldía de Soacha y la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) adelantan la recuperación integral de más de 72 hectáreas en los humedales Neuta, Tierra Blanca y Santa Ana, con una inversión de $5.948.991.592.
El proyecto contempla la restauración de 43,9 hectáreas de espejo de agua y 28,2 hectáreas de ronda de protección, mediante intervenciones técnicas orientadas a la conservación de ecosistemas estratégicos. A la fecha, las obras presentan avances significativos en el cerramiento perimetral, el control de factores de deterioro y la implementación de viveros especializados para la reforestación con especies nativas propias de estos entornos.
El alcalde de Soacha, Julián Sánchez ‘Perico’, destacó que esta intervención representa un avance estructural en la gestión ambiental del territorio y una apuesta concreta por la sostenibilidad.
“Esta intervención marca un antes y un después en la forma en que la ciudad protege sus recursos naturales. Estamos destinando inversión, conocimiento técnico y trabajo articulado para recuperar ecosistemas que cumplen funciones vitales como la regulación del agua, la conservación de la biodiversidad y la mejora de la calidad de vida de los habitantes. No se trata solo de recuperar un espacio, sino de garantizar que estos humedales se mantengan en el tiempo como patrimonio ambiental para las futuras generaciones”, señaló el mandatario.
Estas acciones se complementan con una estrategia de educación ambiental que promueve la participación de las comunidades de las comunas 1 y 2, fortaleciendo la apropiación social del territorio y fomentando prácticas sostenibles que garanticen la permanencia de los resultados en el tiempo.
El humedal Neuta, con 29,1 hectáreas de espejo de agua, se posiciona como uno de los ejes centrales del proyecto, dada su relevancia ecológica para la ciudad y su aporte a la regulación hídrica, la biodiversidad y el equilibrio ambiental del territorio.
Por su parte, el secretario de Ambiente, Sebastián Sosa, señaló que el trabajo articulado con la CAR permite adelantar una recuperación integral que va más allá de la intervención física.
“Este es un proceso que combina acciones técnicas con un componente social fundamental. Estamos desarrollando labores de restauración ecológica, fortalecimiento hídrico y protección de rondas, pero al mismo tiempo estamos llegando a las comunidades para generar conciencia, promover el cuidado del entorno y construir una relación más responsable con estos ecosistemas. La sostenibilidad de este tipo de proyectos depende en gran medida de la apropiación ciudadana”.
Los humedales de Soacha cuentan con figuras de protección que garantizan su conservación: Tierra Blanca y Neuta están declarados como Reservas Hídricas por la CAR, con franjas de protección obligatoria, mientras que Santa Ana es reconocido como Ecosistema Estratégico dentro del Plan de Ordenamiento Territorial.
A nivel nacional, estos espacios hacen parte de las Áreas de Especial Importancia Ecológica, debido a su papel en la regulación hídrica, el control de inundaciones y la conservación de la biodiversidad. Además, son ecosistemas clave por su alta diversidad biológica y su función como corredores ecológicos, albergando más de 80 especies de aves y sirviendo como hábitat y paso para fauna residente y migratoria, lo que hace fundamental su protección y recuperación.
Las acciones incluyen el retiro de residuos sólidos, el fortalecimiento hídrico y la protección de áreas estratégicas, bajo lineamientos internacionales como la Convención Ramsar, orientados a la conservación y uso sostenible de los humedales.
Con este proyecto, Soacha fortalece su posicionamiento como referente regional en la protección de humedales, integrando soluciones de ingeniería ambiental, restauración ecológica y participación ciudadana para la conservación de sus recursos naturales.


