En una decisión histórica, la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia revocó la absolución y condenó a los sacerdotes Jaime Alonso Vásquez y Carlos Fernando Vásquez a penas de 21 y 20 años de prisión, respectivamente, por el abuso sexual continuado de un menor durante más de 15 años.
El alto tribunal, que ordenó su captura inmediata, cuestionó severamente cómo los sentenciados instrumentalizaron su autoridad religiosa y la vulnerabilidad socioeconómica de la zona para someter a la víctima mediante el miedo y la subordinación.
Bajo la premisa de que no existen comportamientos «esperados» en las víctimas ni es necesaria la presencia de lesiones físicas para probar la violencia, la Corte reafirmó la protección a la dignidad humana frente a patrones de conducta conscientes destinados a menoscabar la libertad sexual.
