El presidente Gustavo Petro afirmó que su propuesta de Asamblea Nacional Constituyente no tiene como objetivo reemplazar la Constitución de 1991, sino complementarla con nuevos contenidos.
Durante su intervención en las movilizaciones del Día del Trabajo en Medellín, el mandatario fue enfático en señalar que “no es necesario cambiarla”, y explicó que la intención de su gobierno es agregar dos capítulos enfocados en reformas sociales y en la transformación del sistema político.
Según Petro, la iniciativa surge como respuesta a los bloqueos que, asegura, ha enfrentado su agenda en el Congreso, donde proyectos como la reforma a la salud siguen sin avanzar, mientras que otros han sido aprobados parcialmente o suspendidos.
El primer eje de la propuesta busca desarrollar derechos ya contemplados en la Constitución, como la salud sin intermediarios, la pensión universal, el acceso al agua y la educación gratuita. El segundo apunta a modificar el sistema político para combatir la corrupción y el clientelismo.
El jefe de Estado también planteó que la convocatoria a la Constituyente debe surgir desde la ciudadanía, con la recolección de firmas que respalden la iniciativa y que, según dijo, serían presentadas ante el nuevo Congreso el próximo 20 de julio.
El pronunciamiento se da en medio del debate nacional sobre el alcance de esta propuesta, que ha generado posiciones encontradas en distintos sectores políticos.


