Los cobardes atentados narcoterroristas perpetrados en Planadas, Tolima; Algeciras, Huila; y Balboa, La Sierra y Totoró, Cauca, contra la población civil y nuestra Fuerza Pública, no quedarán impunes.
En Planadas, Tolima, cuatro personas fueron asesinadas, entre ellas una bebé de apenas dos meses de nacida. En Algeciras, Huila, fue asesinado nuestro patrullero Julián Esmith Castaño López y resultaron heridos policías y civiles. En el Cauca, los ataques con explosivos y los hostigamientos armados volvieron a amenazar la vida y la tranquilidad de comunidades enteras.
¡ESTOS CRÍMENES NO QUEDARÁN IMPUNES!
Desde el primer momento, el Ejército Nacional y la Policía Nacional desplegaron sus capacidades para restablecer el orden público, proteger y acompañar a las comunidades afectadas y asegurar las zonas atacadas.
Se adelantan las labores de control territorial y aseguramiento de los lugares impactados para facilitar las diligencias judiciales.
El mandatario también agregó que volcara toda la capacidad del Estado para acabar con estas estructuras criminales ya prometió que no habrá descanso en la persecución de los responsables de estos crímenes. También afirmó que van a desmantelar sus estructuras, destruir sus economías ilícitas y recuperar cada territorio sometido a su violencia.
A las familias de las víctimas el jefe de estado expreso su solidaridad, sus oraciones y el compromiso absoluto de que estos crímenes serán perseguidos con todo el rigor de la ley.
Durante demasiados años, el narcoterrorismo se fortaleció mientras los colombianos sufrían las consecuencias de la violencia.
