Las relaciones diplomáticas entre Colombia e Israel han alcanzado un punto crítico, generando inquietudes y debates tanto a nivel nacional como internacional.
El conflicto comenzó con el bombardeo israelí al campo de refugiados de Jabalia, ubicado en la franja de Gaza. En esta operación militar, Israel argumenta que atacó objetivos militares dentro del campo, mientras que fuentes en Gaza informan que se contabilizan al menos 145 muertos como resultado de este ataque. Algunas fuentes sugieren que la cifra podría llegar a 150, lo que ha generado controversia.
El presidente Gustavo Petro tomó medidas drásticas en respuesta a este bombardeo. A través de su cuenta de Twitter, Petro anunció la retirada de la embajadora de Colombia en Israel, Margarita Manjarrez, quien estaba coordinando ayudas humanitarias en medio del conflicto. Petro también tildó al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de «genocida» por ordenar bombardeos que afectaron a edificios con población civil, incluyendo niños y mujeres.
Colombia no es el único país que ha reaccionado ante esta situación. Bolivia ha roto oficialmente sus relaciones diplomáticas con Israel, mientras que Chile llamó a consultas a su embajador en el país de Oriente Medio. Estos movimientos reflejan la creciente preocupación a nivel internacional por la escalada de violencia en la región.
Este conflicto también está teniendo un impacto en la Cumbre de la Prosperidad de las Américas, programada para este fin de semana en Washington. Dieciséis presidentes del hemisferio se reunirán, pero la ausencia del presidente Petro en la cumbre sugiere la importancia que Colombia está dando a la crisis en Oriente Medio.
