Este establecimiento comercial dedicado al lavado de vehículos estaba en plena operación cuando fue sorprendido en flagrancia con una conexión ilegal con la que evadía la contabilización real del consumo del servicio de acueducto.
Además de las sequías y el uso inconsciente del recurso, el robo de agua a través de conexiones ilegales es uno de los flagelos que más amenazan el abastecimiento hídrico de la ciudad. Esta problemática, además de las fugas y problemas en las tuberías de la ciudad, le han hecho perder tanta agua a Bogotá como para respaldar el consumo de los capitalinos por dos meses enteros.
En vista de lo anterior, la empresa de Acueducto de Bogotá ha redoblado los operativos para la detección de conexiones ilegales al recurso, con el fin de identificar e individualizar a los establecimientos y predios que se roban el agua de Bogotá. La semana pasada, un hotel ubicado en la exclusiva zona de Quinta Paredes fue descubierto en esta práctica y sancionado por robarle cerca de $50 millones en recurso hídrico a la ciudad. Ahora, la empresa detectó a un lavadero de carros que utilizaba la misma estrategia para abastecerse sin pagar.
Fuente/El Espectador
