El presidente Gustavo Petro reavivó el debate sobre la transparencia electoral al insistir en la necesidad de “cuidar los votos” y advertir sobre un presunto riesgo de fraude en los procesos de escrutinio, lo que generó un nuevo choque con la Registraduría Nacional del Estado Civil.
En medio de sus declaraciones, el mandatario hizo un llamado a conformar al menos 60.000 testigos electorales capacitados para vigilar el proceso y contrarrestar lo que denominó un posible “fraude de los algoritmos”. “Los votos se cuidan”, afirmó, invitando a la ciudadanía a estar atenta durante la jornada electoral.
Como parte de esa discusión, Petro planteó la posibilidad de que integrantes de las Fuerzas Militares de Colombia puedan actuar como testigos electorales, lo que abrió un debate jurídico y político sobre el papel de la Fuerza Pública en los comicios. Tradicionalmente, los militares cumplen funciones de seguridad y custodia del material electoral, pero no ejercen como testigos en representación de campañas o movimientos.
Desde la Registraduría se ha defendido la solidez del sistema electoral y los mecanismos tecnológicos implementados.
El planteamiento del jefe de Estado se suma a la creciente tensión alrededor del proceso electoral y anticipa un debate sobre garantías, vigilancia ciudadana y alcance de las instituciones en la organización de los comicios.
