Colombia se prepara para poner en funcionamiento una nueva cárcel en Riohacha, La Guajira, como parte de los esfuerzos para enfrentar el hacinamiento en el sistema penitenciario.
El nuevo centro, que estaría listo el 21 de junio de 2026, tendrá capacidad para 1.722 personas privadas de la libertad y representa una inversión cercana a los $307.969 millones.
La obra, que ya alcanza un avance del 88%, busca aliviar la presión sobre las cárceles del país, donde actualmente hay 103.543 internos frente a una capacidad de 81.139 cupos, lo que refleja una sobrepoblación del 27,6%.
El complejo contará con ocho pabellones (siete para hombres y uno para mujeres), áreas de visitas, zona judicial y administrativa, espacios de sanidad, talleres, aulas, auditorio y planta de tratamiento de aguas residuales.
Además, incluirá un pabellón especial para la comunidad indígena Wayuu, con capacidad para 218 personas, y un espacio para 152 mujeres, junto a un centro para madres gestantes o con hijos.
Aunque la nueva infraestructura busca mejorar las condiciones del sistema, expertos advierten que construir más cárceles no soluciona el problema de fondo del hacinamiento, mientras que la Defensoría del Pueblo insiste en fortalecer la política criminal y garantizar condiciones dignas para los internos.

