En los próximos días se hará efectiva la renuncia del concejal Cristian Pulido a su curul en el Concejo Municipal, una decisión que marca un hecho importante en la política local y que ha despertado expectativa entre la ciudadanía.
Pulido como el único concejal que ejerció su cargo bajo el Estatuto de la Oposición (Ley 1909 de 2018), figura desde la cual desarrolló un control político independiente, con debates sustentados en argumentos, respeto y defensa del interés general.
Su decisión responde a diferencias con los criterios y la orientación del partido al que pertenece, considerando que sus principios y su forma de entender el servicio público deben mantenerse por encima de cualquier interés político.
Durante su ejercicio como concejal impulsó una visión de puertas abiertas para la comunidad, convirtiendo el recinto del Concejo en un espacio donde los ciudadanos pudieran expresar sus inquietudes, denunciar posibles irregularidades y participar activamente en la defensa de lo público, demostrando que ejercer control social no requiere poder ni dinero, sino compromiso y valor ciudadano.
Su gestión estuvo orientada a promover la transparencia, la protección de los recursos públicos y la participación de cada habitante del municipio, convencido de que una ciudadanía informada y participativa es el mejor mecanismo para fortalecer la democracia.
Aunque dejará la curul, su mensaje es claro: la defensa de los intereses de la comunidad no depende de un cargo público, sino de la convicción de servir y de seguir trabajando por un municipio donde la participación ciudadana y el cuidado de los recursos públicos sean una responsabilidad de todos.

