Lo que comenzó como una visita para conocer de cerca la cultura colombiana terminó convirtiéndose en una experiencia inolvidable para un aficionado de Uzbekistán durante el banderazo de la Selección Colombia en Ciudad de México.
El extranjero se unió a la celebración tricolor y fue recibido con entusiasmo por los hinchas colombianos, quienes corearon el nombre de su país, lo integraron a la fiesta y hasta lo cargaron en hombros como si fuera un colombiano más.
Un gesto que demuestra que el fútbol también une culturas, rompe fronteras y deja momentos que van más allá de los resultados en la cancha.
Una muestra de respeto, alegría y hermandad que está dando de qué hablar en pleno Mundial.
¿Qué opinas de este gesto de la hinchada colombiana?

