Una de las escenas más desgarradoras que han circulado en redes sociales este 2 de octubre fueron unos videos en los que se ve a un adulto mayor andando en un caballo por el municipio de Santa Sofía, en Boyacá.

Allí, de una cuerda amarrada al cuello, llevaba a un perrito completamente arrastrado por el pavimento caliente, sin importarle que el canino estuviera haciendo quejidos de dolor y que evidentemente le fuera imposible volver a ponerse de pie y seguir caminando.

Allí una ciudadana a la vez que le reclamó grabó y a la vez indignada decidió bajarse de la moto en la que se movilizaba para encarar al maltratador y hacerlo detener su marcha, a lo que, ante todo pronóstico, hizo caso omiso y optó por acelerar la marcha de su caballo, siendo perseguido y retenido más adelante contra su voluntad, sin sentir la más mínima compasión por el estado del perrito, por el contrario, simplemente lo desamarró y lo dejó ir a un lado de la vía.

A pesar de que estaba siendo grabado y que en la cámara quedó registro de que él iba viendo al perro mientras era arrastrado, el sujeto afirmó que no se había dado cuenta y se intentó defender de forma desesperada ante las constantes acusaciones que le realizaba la mujer con justa razón por la lamentable escena que acababa de presenciar y que dejaban en evidencia la crueldad del ser humano en casos como este con seres completamente indefensos.

Gracias a la rápida difusión de este caso, las grabaciones ya estarían en manos de los grupos y entidades encargadas de la protección animal, no solo para poder ayudar al perro en su recuperación, sino también para dar con el paradero de este delincuente y dar paso al debido proceso penal por el maltrato ejercido de forma deliberada, además de retirarle, en el mejor de los casos, a todos los animales que estén en su poder.

Tras la denuncia en redes sociales sobre el caso de maltrato en Santa Sofía, el perrito fue rescatado y la Alcaldía municipal habría asumido los gastos veterinarios. La Fundación Hullitas Sofileñas ya acompaña su recuperación.

El animal presentaba heridas en sus patas, desnutrición y un alto nivel de estrés, lo que evidencia que no sería la primera vez que sufre maltrato.

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